martes, 30 de abril de 2013

Tláhuac, la delegación

Los tiempos del hacendado Íñigo Noriega que despojó de sus tierras a campesinos de Tláhuac para expandir su latifundio, de su compadre Juan Martínez e, incluso, del cura cacique Domingo López (que tenía convertido el claustro de la parroquia de San Pedro en troje particular, además de que poseía grandes extensiones de tierra y maltrataba a los peones), forman parte de la historia de la delegación Tláhuac, en donde pareciera que además de los tradicionales sólo esporádicamente aparecían algunos otros inversionistas que se atrevían a concretar sus proyectos, gracias a los cuales la escenografía urbana apenas si experimentó algunos cambios. Sin embargo, luego de más de cuarenta años de aparente inmovilización y mientras las demás poblaciones de delegaciones circunvecinas tuvieron considerables transformaciones, como Xochimilco y Tláhuac, y en el estado de México Valle de Chalco e Ixtapaluca se desarrollaron con vertiginoso ritmo, de unos años a la fecha por fin comenzaron a notarse significativos cambios en el territorio de la delegación Tláhuac.
Integrada por siete pueblos de origen prehispánico: San Pedro Tláhuac, San Andrés Mixquic, San Nicolás Tetelco, San Juan Ixtayopan, Santa Catarina Yecahuizotl, Santiago Zapotitlán y San Francisco Tlaltenco, y dividida en las Coordinaciones Territoriales de Tláhuac, Mixquic, Tlaltenco, Zapotitlán, Zapotitla, Los Olivos, La Nopalera, Del Mar, Miguel Hidalgo, Santa Catarina, Tetelco, Ixtayopan y Agrícola Metropolitana, la delegación Tláhuac cuenta con 360 mil 265 habitantes (175 mil 210 hombres y 185 mil 055 mujeres), según el Censo 2010 del INEGI, lo que significa el 4.1 por ciento de la población total del Distrito Federal (8 millones 851 mil 080 habitantes).
Colonias de la delegación
Una de las colonias más grandes de la delegación Tláhuac es la Selene, la cual se encuentra dividida en dos secciones y una ampliación, y está ubicada en Tlaltenco, la cual se asienta sobre tierras que fueron ejidales. Su nombre se debe a que en ese entonces Neil Amstrong había dado en representación de la humanidad su pequeño paso en la Luna, de ahí que sus calles tengan nombres de la superficie del satélite natural de la Tierra como Mar de la Tranquilidad, Mar de la Serenidad, Mar de la Fecundidad o Mar de los Vapores. Sobre la Calle Estanislao Ramírez se encuentra el Centro Nacional de Actualización Docente de la Secretaría de Educación Pública, el cual fue inaugurado por el presidente Ernesto Zedillo a finales de 1996. El Instituto Tecnológico, inaugurado por el presidente Felipe Calderón en 2012, y el Centro de Estudios Tecnológicos e Industriales (Cetis 1) con 40 años de preparar técnicos para las industrias de la zona. El terreno del Cetis fue donado por los ejidatarios de Tlaltenco, quienes entonces pidieron que en retribución las autoridades educativas le pusieran el nombre de Matilde Galicia Rioja, según refiere el director del plantel, Rodolfo Juárez Jiménez.
La Colonia Zapotitla lleva ese nombre porque se deriva de Zapotitlán. Carlos Justo Sierra apunta en su obra Tláhuac (Departamento del Distrito Federal, delegación Tláhuac, 1986), que el cuatro de marzo de 1981 comenzaron a llegar a dicho lugar «personas provenientes del llamado ‘Campamento 2 de Octubre’, entonces ubicado entre La Viga y el Eje 3 en Ixtapalapa», traídos por las propias autoridades del Departamento del Distrito Federal, al haberlos desalojado de los terrenos que estaban bajo torres de corriente de alta tensión.
El antecedente de dicha acción se remonta a cinco meses atrás, cuando un grupo de pobladores de San Pedro Tláhuac que se oponían a la instalación en el Lago de los Reyes de un centro vacacional para trabajadores del Departamento del Distrito Federal, aprovecharon la visita que hacía a la cabecera delegacional el Regente de la Ciudad, Carlos Hank González, a quien interceptaron cuando se trasladaba de regreso en un autobús a su oficina en el centro. Luego que descendió del autobús el Regente, el grupo de iracundos vecinos le manifestó que la comunidad no quería ninguna obra en la zona chinampera. Tras de escucharlos con atención el Regente les dijo: «Está bien, me doy por enterado de su malestar, no tengan ningún pendiente, aquí no se va a construir ningún centro vacacional». Seis meses después el regente decidió que el lugar a donde debían ir las mil familias desalojadas del Campamento 2 de Octubre era precisamente la delegación Tláhuac.
Entonces nadie de la comunidad tlahuaquense mostró indignación por el masivo arribo de gente de fuera, lo que se volvió una constante en Tláhuac por aquello de que cada vez que los diversos grupos de pobladores que habían hecho de la oposición vecinal a proyectos de inversión pública o privada una industria, como sucede hasta la fecha aunque ya en menor proporción, salían a frustrar cualquier intento de transformación social, por aquello de que con cualquier obra cabía la posibilidad de la apertura de fuentes de trabajo para la gente de la región.
«En el año de 1982 —cita Justo Sierra—, secuestraron algunos vecinos al general Felipe Astorga Ochoa, entonces delegado político, por espacio de unas seis horas, y fue dejado en libertad hasta que firmó un documento solucionando el hacinamiento de personas». En las inmediaciones de Zapotitla y el Cerro de Jaltepec también se localiza la Colonia La Estación, en alusión a la que se encuentra en ruinas y que formaba parte del Ferrocarril México—San Rafael Atlixco.
Por su parte, la Coordinación de Los Olivos comprende la colonia del mismo nombre (bautizada así por la familia Zapata Tamez), Las Arboledas, La Turba y Ampliación Los Olivos, ubicadas en terrenos que fueron propiedad de Francisco Cabrera, por lo que incluso surgió una colonia denominada Granjas Cabrera, debido a que allá por la década de los años cincuenta del siglo pasado, en el lugar abundaban las granjas. El doctor Cabrera tuvo fuertes disputas con un señor de apellido Mora, quien finalmente asesinó a aquel, por lo que antes de huir a España vendió la propiedad a una señora de apellido Soberón.
La Nopalera, colonia que de igual forma se estableció en los años cincuenta, también se encuentra sobre terrenos que pertenecieron a la ex Hacienda de San Nicolás Tolentino, donde estuvieron establecidas granjas porcinas y gallineros. El nombre se le quedó debido a que cuando algún pasajero quería descender del autobús que cubría la ruta México—Tulyehualco, simplemente decía al chofer «bajo en la nopalera», por aquello de que el lugar verdeaba de cactáceas.
En tanto que la Colonia del Mar es más reciente, si así se le puede llamar, debido a que surgió a principios de los setenta en terrenos salitrosos que pertenecieron al ejido del Tequesquite. Su nombre se debe a que en su inicio, por condición de ser un asentamiento irregular, en época de lluvias aquello se inundaba al grado de que había construcciones a las que sus moradores no podían entrar ni salir. Era tanto el salitre que en los bordes del agua en la tierra daba la impresión de ser arena, de ahí que a sus calles le fueron asignadas nombres de cetáceos como Delfín, crustáceos como CamarónJaiba y Cangrejo; así como TiburónBarracudaBagreTintorera y Pescado.
Otros pobladores que fueron desplazados hacia Tláhuac fueron los que habitaron la Colonia Agrícola Metropolitana (por sus iniciales de Consejo Agrarista Mexicano que lideró Humberto Serrano). En un principio, encabezados por su líder Enrique Romero, se aposentaron de unos terrenos próximos a la Calzada Taxqueña, pero después el Departamento del Distrito Federal los reubicó en la delegación Tláhuac en terrenos propiedad de un señor de apellido Prieto.
En tanto que la Colonia Miguel Hidalgo surgió a principios de los cincuenta en propiedades que fueron de la señora Juana Cavazos viuda de Zapata, y en terrenos que pertenecieron al ejido de Zapotitlán. La festividad más importante tiene lugar durante las Fiestas Patrias.
La línea 12 del Metro
Luego de la serie de despojos y expropiaciones y la represión de ejidatarios de San Francisco Tlaltenco por parte de la administración capitalina, porque aquellos defendieron hasta con la cárcel sus tierras, igual a como lo había hecho Porfirio Díaz con los campesinos de Tláhuac cuando estos pretendieron defenderlas de la voracidad de Íñigo Noriega a principios del siglo veinte —acontecimientos que también forman parte de la historia—, la línea 12 del Metro que va de Tláhuac a Mixcoac comenzó a funcionar, aun cuando no estaba terminada del todo, el 30 de octubre de 2012.
La demanda estimada es superior a los 367 mil pasajeros diarios en día laborable, con lo cual la línea 12 pasará a ocupar el cuarto lugar de la Red de Metro, misma que podrá alcanzar los 450 mil con el ordenamiento del transporte colectivo y la redistribución de viajes locales y regionales, según estimaciones oficiales.
Visión a futuro
Globos aerostáticos en la Ciénaga de Tláhuac
En opinión del empresario Alejandro Durán Raña, dirigente de la organización Empresarios Unidos de Tláhuac, a la delegación le hacen falta nuevas y amplias vialidades que la comuniquen con otras partes de la Zona Metropolitana del Valle de México. «Debe abrirse la delegación a más industria y comercio para que nuestros hijos y nietos ya no tengan que salir a trabajar a otras partes del Distrito Federal o de las entidades mexiquenses. Tláhuac debe dejar de ser ciudad dormitorio, y eso solamente lo vamos a conseguir si se abren aquí nuevas fuentes de empleo», señaló.
Sobre todo, indicó, «porque con la llegada del Metro vamos a tener una explosión demográfica en aproximadamente diez años, de ahí la necesidad de ir construyendo ya nuevas vialidades y de ir propiciando fuentes de empleo, porque de lo contrario la inseguridad pública que nos espera va a ser de grandes magnitudes».
Para documentar el recuento
El primer hotel en Tláhuac fue el Siesta del Sur, ubicado en Avenida Tláhuac y Calle Cocodrilo en la Colonia Los Olivos, catalogado como de cuatro estrellas, además de que tuvo el primer elevador que hubo en la delegación. «La planta principal del hotel tiene una especial decoración. Alejandro Durán (empresario cabeza visible del grupo de inversionistas propietarios del mismo) decidió colocar siete bellos vitrales, cada uno contiene una imagen representativa de Tláhuac. Ahí está la Capilla de la Soledad de San Juan Ixtayopan, la iglesia de San Francisco Tlaltenco y el Arco de piedra que se encuentra sobre Avenida Tláhuac, la Fuente de las Ollas en Los Olivos, la iglesia de Santiago Zapotitlán, la zona chinampera y la iglesia de Santa Catarina Yecahuizotl» (revista Nosotros, número 1, febrero de 1997. El moderno edificio de cinco niveles fue inaugurado en 1996, por lo que paulatinamente el escenario urbano de esa zona comenzó a cambiar a principios de 1997, cuando de igual forma abrió sus puertas el Centro Comercial Wal Mart con el conjunto de salas cinematográficas y el restaurante Vips, que aunque por su ubicación corresponde a la delegación Iztapalapa, fue también el primero que brindó sus servicios a los habitantes de la delegación Tláhuac.
Otra significativa empresa que comenzó a operar en Zapotitlán el 31 de julio de 1941 fue Central de Industrias, SA, mejor conocida como CISA, con la producción de butacas para cines, triciclos y bicicletas. Cuando la empresa requirió de mayor espacio cambió sus instalaciones a la entonces Calzada México—Tulyehualco 6732 (hoy Avenida Tláhuac) el 13 de octubre de 1969, con sus mil 200 trabajadores, en un terreno de 48 mil 582 metros cuadrados, «constituyéndose como motor del desarrollo y en fuente de empleo permanente para quienes viven en la región» (Nosotros, número 13, diciembre de 1998). Posteriormente, ante la inminente globalización de la economía amplió su mercado a la industria automotriz y cambió su nombre por el de Lear Corporation.
Empresas de gran importancia son Día, ubicada en Zapotitlán, donde se elabora materia prima para las más connotadas pizzerías de la Zona Metropolitana, y que pertenece al Consorcio Alcea. Asimismo, la empresa Multifor, dedicada a la fabricación de aceites y lubricantes, en la Colonia Los Olivos. Otra más es la empresa Productos para Aves y Animales, localizada detrás de la empresa Foca, también en Los Olivos. Una más es la denominada Sintoking, localizada en la Calle Ana Bolena en la Colonia Miguel Hidalgo. Y en la Colonia Selene se encuentra ICA-Pret, del consorcio Ingenieros Civiles Asociados, dedicada a la fabricación de monumentales ballenas para las grandes obras viales de la Ciudad, la cual ha dado empleo a cientos de habitantes de la delegación Tláhuac.
Institución de Asistencia Privada de significativa importancia en la delegación es la Casa Hogar de las Niñas de Tláhuac, que se encuentra en Avenida Piraña número 5 en la Colonia del Mar, con 23 años de labor ininterrumpida de atención y servicio a pequeñas desamparadas o de familias de escasos recursos. Fue fundada en 1990.
Museos en la delegación
El Museo Regional Comunitario de Cuitlahuac se encuentra en la Carretera Tláuac—Chalco. Al decir de Jesús Galindo Ortega, presidente de la Alianza de los Barrios Ticic, Teopancalco, Atenchincalca y Teopancalco, AC, el museo proyecta el destino común de los tlahuaquenses basado en el acervo cultural que les legaron sus ancestros. Responde a la inquietud de la comunidad por crear y tener un espacio cultural permanente para el mismo pueblo y público visitante. Fue concebido como un espacio participativo, cuya premisa es conjugar las preocupaciones espirituales de los habitantes para ofrecer la oportunidad de reconocerse en su patrimonio cultural.
Paisaje chinampero. Óleo sobre tela de Fidel Arroyo
Mientras que el Museo Regional Tláhuac, que originalmente fue sede del Comunitario como así había sido convenido por la entonces delegada con la comunidad (quien después reculó), se localiza en el edificio donde anteriormente se encontraba el Registro Civil de la delegación.
En tanto que el Museo Andrés Quintana Roo de San Andrés Mixquic contiene colecciones arqueológicas donadas por la doctora Socorro Bernal Roque, vecina y originaria de esa población. Resguarda alrededor de 280 piezas arqueológicas, principalmente de barro y piedra, producto de hallazgos en la región, pertenecientes a las culturas tolteca y teotihuacana, de la que destacan un Chac Mool, vestigios de un teotlachtli (aro de juego de pelota), sellos de barro y de piedra, una serpiente cilíndrica, un tzompantli (altar donde se ensartaban las cabezas todavía sangrantes de los sacrificados para honrar a los dioses), una culebra anudada y otra de cinto y un calendario que fue ahuecado para transformarlo en pila bautismal, entre otras piezas. Cuenta con biblioteca y centro de computación. Se localiza en Avenida Independencia sin número.
El Museo Tomás Medina Villarruel en San Juan Ixtayopan se ubica en Calle Sur del Comercio sin número. Lleva ese nombre debido a que el señor Tomas Medina Villarruel (21 de diciembre de 1938—3 de noviembre de 2008) originario del lugar, gustaba de coleccionar piezas arqueológicas de la región, por lo que al final decidió donar su acervo, alrededor de 850 piezas, en 1984. Pero no fue sino hasta 1998 cuando fue creado el Museo Comunitario de San Juan Ixtayopan, al que el 20 de febrero de 2003.
Casas de Cultura
El Centro Cultural Faro Tláhuac se encuentra en Avenida La Turba sin número, en el Bosque Tláhuac, y es un lugar para las expresiones culturales y artísticas del suroriente de la Ciudad de México. Forma parte de la red de Fábricas de Artes y Oficios y hace posible el desarrollo de movimientos culturales desde las periferias de la gran urbe. El Faro Tláhuac abrió sus puertas el 26 de mayo de 2006, y entre sus instalaciones se encuentra el teatro, salas de exposiciones, un auditorio, la biblioteca y aulas para talleres, conferencias, cine, teatro, exposiciones de artes plásticas, presentaciones de libros, conciertos, torneos de ajedrez y festivales.
La Casa de la Cultura Rosario Castellanos se localiza en Calle Sonido 13 esquina con Avenida Tláhuac, Colonia Santa Cecilia Tláhuac (CP 13010). Fue fundada en marzo de 1989. La finca, edificada en un predio de aproximadamente 600 metros cuadrados, lleva el nombre de la escritora Rosario Castellanos porque el entonces delegado era oriundo de Chiapas. Una parte de la casa fue destinada para la biblioteca. Cada año y con motivo de su aniversario, ahí se lleva a cabo un interesante programa de actividades.
Ixtayopan, tierra de pelotaris
No puede pasar desapercibido el esplendor y gloria que le han dado al deporte en la delegación Tláhuac los pelotaris de San Juan Ixtayopan, donde cada año se lleva a cabo el Torneo de la Amistad entre México y España, lo que constituye un acontecimiento que acapara la atención de los pobladores, pero también de otras partes de la Zona Metropolitana, debido a la superlativa calidad de los pelotaris, cuyas confrontaciones en el frontón de la localidad bien podrían ser comparadas con las de un torneo de tenis como el Roland Garros en Francia. Torneo de la Amistad que es posible gracias al entusiasmo de ixtayopenses como Antonio Medina Aguirre, presidente también de la Escuela de Pelota Vasca Ixtayopan Kirol (que en vasco significa deporte) y con 13 años consecutivos al frente del comité organizador (sin contar los dos años en que el torneo tuvo que ser suspendido), Luis Fernando Medina Garcés, Antonio Medina Díaz, Oscar Garcés Díaz, Marcos Medina Ríos, Aniceto Jiménez Caldera, Felipe Tapia de la O, Ángel Rodríguez Garcés, Ariel Tapia Medina y Fernando Medina Ríos (ex campeón nacional), entre muchos otros.
La afición ixtayopense durante el Campeonato Mundial de Pelota Vasca
En el Torneo de la Amistad intervienen pelotaris como tres de los más recientes medallistas olímpicos, como Pedro Olivos el «GC», Javier Marín y Javier Vera; Orlando Tapia Medina «Jacobo», Jorge Alcántara el «Cocol», Luis Fernando Garcés y Orlando Díaz Balleza el «Niño Nike». Y mención aparte merece el internacional pelotari de San Juan Ixtayopan Fernando Medina Ríos el «Momo», único jugador mexicano que llegó al profesionalismo en España donde jugó cinco años y fue campeón del mundo con la cuadra del equipo Arcegarce de la Península Ibérica.
El poderoso conjunto de pelotaris de San Juan Ixtayopan
San Juan Ixtayopan, donde algunos dicen que los niños nacen con una pelota de frontón bajo el brazo, fue una de las sedes del Campeonato Mundial que se celebró en nuestro país en 2006, cuando el frontón de la localidad estrenó un tablero electrónico que fue donado por la Fundación Cultural Alejandro Durán Raña.
Lienzo Charro de la Colonia San José
En la historia contemporánea de la delegación no puede ser ignorada la tradición del deporte nacional por excelencia con la Asociación Charros Unidos de Tláhuac, que con el empresario Alejandro Durán como presidente comenzaron a construir el lienzo charro en 1972, mismo que inauguró el presidente José López Portillo en 1980, gracias al apoyo de delegados como Alberto Alvarado Arámburo (para muchos el mejor delegado que ha tenido Tláhuac en su historia desde que existe esa figura) y Felipe Astorga Ochoa.
Bosque Tláhuac
Donde alguna vez fue un gran predio de 58 hectáreas al que fueron a parar los escombros de los edificios derrumbados por los sismos de septiembre de 1985 en la Ciudad de México, ahora es el Bosque Tláhuac, un lugar con espacios recreativos, deportivos, culturales y de esparcimiento para la comunidad. Quizás a eso se debió que el lago se haya secado, lo que hasta la fecha (abril de 2013) no ha podido ser remediado. Ahí se localiza la Alberca Olímpica Bicentenario de la Revolución, la controvertida Pista de Hielo Mujeres Ilustres, la confortable Sala de Artes Centenario de la Revolución con capacidad para poco más de 300 personas y el Edificio de aulas y Talleres Francisco Aquino, donde se imparten clases de música  y cuyos alumnos integran la Orquesta Sinfónica Juvenil Teocuicani.
Este es el Tláhuac del siglo veintiuno, al que parece que por fin la modernidad ha llegado, y de la que sus habitantes esperan que respete tanto la identidad cultural de las diversas comunidades que conforman la delegación como la gran reserva de suelo de conservación, la cual custodian los pobladores originarios para la sobrevivencia tanto propia como de aquellos con los que conviven en la Zona Metropolitana del Valle de México.

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